a subscribir una proclama por franco munaylla
Principales
problemas asociados al agua en america latina y argentino
Urbanización y expansión de las ciudades
Un proceso global que afecta a la seguridad
hídrica es la aceleración de la urbanización. Este proceso ha significado la
incorporación de una población urbana de más de 400 millones de habitantes, lo
que cambia radicalmente el carácter e importancia de un gran número de ciudades
de la región.
Seguridad hídrica: transformaciones en la
demografía
Se refiere a la disponibilidad y
accesibilidad, en cantidad y calidad, de agua suficiente para las necesidades
de la sociedad y los ecosistemas en un contexto de cambio global. Para la región, el incremento poblacional
trae aparejado cambios sociales y económicos que tienen múltiples impactos en
los problemas relativos al agua. En particular, se ven afectadas las demandas
de bienes y servicios y los niveles de riesgo que resultan aceptables para la
sociedad.
Entre los temas que afectan a la seguridad
hídrica, es importante destacar:
·
El aumento de las demandas de
productos básicos asociados a cambios en los patrones de consumo (a mayor
cantidad de habitantes, mayor gasto energético, mayor generación de residuos,
contaminación, etcétera).
·
Los fallos de abastecimiento
(mayor cantidad de habitantes se requiere una mayor infraestructura adecuada a
ese crecimiento).
·
Los riesgos por eventos
hidrológicos extremos (debido a la ausencia de protocolos de contingencia
adecuados).
Consecuencias sanitarias asociadas con el
deterioro del agua
Aproximadamente el 86% de las aguas residuales
son evacuadas en los distintos cuerpos de agua sin tratamiento alguno.
Según la Organización Mundial de la Salud, el
85% de las causas de enfermedades y muertes en el mundo se asocian al agua
contaminada y a la falta de acceso al agua segura. Anualmente, la disentería,
diarrea y otras enfermedades, cobran las vidas de tres millones de personas.
América Latina no escapa a esta realidad:
anualmente se reportan 150.000 muertes por enfermedades relacionadas con el
agua. El 85% son niños menores de 5 años.
Asimetrías entre el campo y la ciudad
Los niveles de cobertura de servicios de agua
potable y saneamiento reflejan las mayores asimetrías existentes entre las
zonas rurales y las urbanas.
De los 77 millones de habitantes que no
cuentan con servicios de agua potable, 51 millones habitan en zonas rurales,
mientras que los restantes 26 millones se encuentran en zonas urbanas. En lo
que a saneamiento se refiere, más de 100 millones de personas no cuentan con
servicio alguno.
Usos del agua en la región
Aunque amplios sectores de la población no cuentan
con agua potable y saneamiento, es preciso enfatizar que el abastecimiento de
agua para necesidades básicas no es el principal uso del recurso. La
agroindustria con un 70% y la industria con un 20% son los rubros
socioeconómicos que hacen un mayor aprovechamiento del agua. También existe una
creciente dependencia en el uso de sus fuentes hídricas subterráneas: América
del Sur extrae de los acuíferos entre el 40% y el 60% del agua que consume,
mientras que América Central y México dependen en un 65% de estas fuentes. Con
una población en aumento que demanda mayor cantidad de servicios básicos y un
modelo de desarrollo sustentado en la explotación de materias primas, América
Latina se encamina hacia una agudización en la explotación de sus fuentes de agua.
Estrés hídrico
El estrés hídrico es un fenómeno que provoca
el deterioro de los recursos de agua dulce en términos de cantidad y de
calidad. Sucede cuando la demanda de agua es más grande que la cantidad
disponible durante un periodo determinado de tiempo o cuando su uso se ve
restringido por su baja calidad.
América Latina es el continente más rico en
términos de disponibilidad de agua por persona, pero hay poblaciones que
padecen una seria escasez. Países como Perú, El Salvador y México sufren el denominado
“estrés hídrico”.
Fuente: http://aquabook.agua.gob.ar/1058_0
Pero principalmente es su organización
Organización argentina
en un informe que presentó la PNUD en 2006 decíamos que el problema no es la escasez. El verdadero problema es organizacional. La Argentina es un país que comprende territorios húmedos y secos. Tenemos agua en promedio para todo el mundo. Hay una gran disparidad por regiones, pero no se trata de escasez, sino de una cuestión política, institucional y organizacional.
Luciana Bercovich, de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) ,habla de falta de planificación: "Es una decisión política que no esté planificado el derecho al agua. Hoy para los gobiernos tiene que ser una prioridad máxima. En villas de Capital Federal y en algunos cordones del Gran Buenos Aires no tienen acceso al agua segura. No sólo se trata de abrir la canilla y tener agua, sino de saber qué agua es la que consumen. Esta es una realidad de la que no se quiere habla
La desigualdad regional en el acceso es uno de los mayores problemas con los que se enfrenta el país. "El agua es desigualitaria –reconoce Andrés Napoli, director del área de Participación Ciudadana de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN)–. El que la tiene, la tiene en abundancia y el que no, la sufre mucho."
En 2000, los países definieron en el marco de Naciones Unidas los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Allí, el agua aparece como uno de los objetivos clave vinculados con el desarrollo humano, tanto el derecho al agua potable como a los servicios de saneamiento. "En ese acuerdo aparece como una obligación de los gobiernos el garantizar ese derecho a los grupos más débiles y pobres de la sociedad", explica Tomasini.
Aunque la Argentina es uno de los países de la región y del resto del mundo con mejor provisión de agua potable, aún un 15 por ciento de la sociedad no accede a ese servicio. "La distribución y el aprovechamiento de esos recursos no van acompañados de un uso racional y equitativo –explica Gonzalo del Castillo, de la red mundial Agua y Juventud–. La zona del Gran Chaco Americano es una de las regiones que más sufre este faltante
en la ciudad de Buenos Aires, más de 250.000 personas no acceden al agua potable, a la electricidad segura y al servicio de cloacas. Los servicios básicos, que el resto de la sociedad tiene naturalizados, en las villas es limitado o nulo"
Recientes investigaciones coinciden en que la cuenca Salí-Dulce es la segunda más contaminada de la Argentina. "Comprende cinco provincias: Tucumán, Córdoba, Catamarca, Salta y Santiago del Estero –enumera el ingeniero Miguel Gómez–. El aumento de la actividad industrial ha producido problemas de contaminación; el más visible fue la mortandad masiva de peces. En las zonas ribereñas de Tucumán se instalaron en las últimas décadas, veintenas de ingenios azucareros, plantas destiladoras de alcohol, frigoríficos e industrias citrícolas. Muchas de estas empresas arrojan los residuos tóxicos de su producción (como cachaza o vinaza) al cauce de las aguas. Además del crecimiento de la población que hizo que se sumaran los desechos cloacales. Ante tal panorama, en diciembre de 2011 se firmó un acuerdo entre las empresas en las que se comprometieron a reducir el impacto ambiental. En la cuenca del río Colorado (atraviesa Mendoza, Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires) se está controlando la contaminación por hidrocarburos
Fuente: https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/sos-agua-nid1572574/
Problemas argentinos ambientales que afectan
al agua
Contaminación de las aguas
Las aguas residuales
provenientes de industrias y domicilios son descargadas en ríos del país y
representan la primera fuente de contaminación de los reservorios de agua
dulce. Este problema no hace sino acrecentar el elevado déficit de agua potable
existente.
En los cursos de agua
disponibles son vertidos también desechos sólidos industriales, agrícolas y
urbanos, sin que se estén ejecutando programas de prevención y gestión para la
conservación del vital líquido.
Manejo y disposición de desechos sólidos
Argentina produce cada
año unas 14 000 000 de toneladas de desechos sólidos, que son depositadas en
rellenos sanitarios y basurales clandestinos.
Hay un manejo
inadecuado de estos residuos provenientes de las industrias, el comercio, los
hospitales y los hogares, entre otras fuentes.
La mitad de esta
basura podría ser reciclada y aprovechada si existieran programas de
reutilización.
Los depósitos de
basura en los rellenos sanitarios provocan filtraciones que terminan contaminando
los cursos de agua subterráneos.
En el país hay cerca
de 3000 basurales a cielo abierto, ubicados en el 70 % de las entidades
municipales con poblaciones inferiores a los 10 000 habitantes. El resto está
cercano a poblaciones con más de 100 000 habitantes.
Al no reciclarse y
tratarse adecuadamente la basura, aumenta la contaminación de los suelos, el
aire y el agua, poniendo en riesgo la salud de la gente.
Minería
contaminante
La explotación minera
a cielo abierto y a gran escala en algunas zonas del país como La Rioja, San
Juan, Mendoza y Catamarca, con suelos mayormente semiáridos, es altamente
contaminante.
Además, está
provocando serios daños ecológicos y contribuyendo a la degradación de los
suelos, la contaminación del agua y la destrucción de bosques.
En yacimientos
localizados en zonas montañosas —como Veladero, Pascua Lama, Gualcamayo, Agua
Rica, La Alumbrera, Sierra Pintada y Cerro Vanguardia, entre otros— se
sacrifican cientos de hectáreas de zonas verdes y bosques.
En los últimos años
aumentó exponencialmente la presencia en el país de empresas internacionales,
que no solo generan un alto grado de conflictividad social sino daños
ambientales.
Organizaciones
protectoras del ambiente están exigiendo al gobierno que impida la explotación
mineral en zonas protegidas para preservar los ecosistemas, la flora y la fauna
autóctonas.
Fuente: https://www.lifeder.com/problemas-ambientales-argentina/
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